Buscar trabajo es, en sí mismo, un proceso que se aprende a hacer mejor con la práctica. Hay errores que se repiten una y otra vez entre candidatos, y la buena noticia es que casi todos son fáciles de corregir una vez que los identificás. Repasamos los más comunes, desde el CV hasta la entrevista.
1. Postularte a todo sin filtrar
Mandar el mismo CV a decenas de búsquedas sin fijarte si realmente cumplís los requisitos mínimos no aumenta tus chances: las diluye. Las empresas notan rápido cuando una postulación no tiene relación con el puesto, y eso puede jugarte en contra incluso para futuras búsquedas de la misma empresa. Es más efectivo postularte a menos búsquedas, pero mejor elegidas.
2. Un CV desactualizado o genérico
Usar el mismo CV para todo, con el último trabajo cargado hace dos años, es uno de los errores más frecuentes. Antes de postularte, revisá que tu experiencia más reciente esté cargada y que las habilidades que destacás sean las relevantes para ese puesto puntual.
3. No prepararte para la entrevista
Llegar a una entrevista sin saber a qué se dedica la empresa, o sin haber pensado ejemplos concretos de tu experiencia, es notorio para quien entrevista. No hace falta memorizar respuestas, pero sí tener listos dos o tres ejemplos de situaciones reales que muestren tus habilidades (ver nuestra guía de preguntas frecuentes de entrevista para prepararte mejor).
4. Hablar mal de trabajos o jefes anteriores
Aunque la relación con un empleo previo haya terminado mal, criticarlo abiertamente en una entrevista genera una impresión negativa, no de la empresa anterior, sino de vos. Si te preguntan por qué te fuiste de un trabajo, conviene una respuesta breve y profesional, enfocada en lo que buscás hacia adelante.
5. No hacer seguimiento después de postularte
Postularte y no volver a saber nada es normal en procesos de selección que llevan tiempo, pero eso no significa que no puedas hacer un seguimiento prudente. Si pasaron una o dos semanas sin respuesta, un mensaje corto y cordial preguntando por el estado del proceso está bien visto y muestra interés genuino, sin resultar invasivo.
6. Subestimar las habilidades blandas
Es común enfocarse solo en habilidades técnicas (manejo de programas, idiomas, herramientas específicas) y dejar de lado cómo comunicás tu capacidad de trabajo en equipo, organización o resolución de problemas. Muchas empresas, sobre todo en puestos con trato al público, valoran tanto o más estas habilidades que las técnicas.
7. No tener un perfil visible y actualizado
Depender solo de mandar CVs por mail limita tus oportunidades a las búsquedas que vos encontraste. Tener un perfil actualizado en una plataforma como metalaburo hace que te vean también en búsquedas que quizás no habrías encontrado por tu cuenta, porque el sistema te muestra directamente a las empresas cuyo puesto matchea con tu perfil.