Más allá del rubro o del nivel del puesto, hay un grupo de preguntas que se repite en la gran mayoría de las entrevistas laborales en Argentina. Conocerlas de antemano no significa memorizar una respuesta de memoria, sino llegar con las ideas ordenadas para responder con seguridad y sin improvisar de más.
1. "Contame sobre vos" / "Hablame de tu experiencia"
Es casi siempre la primera pregunta y muchas veces la que más nervios genera, porque es muy abierta. No hace falta repetir todo tu CV: armá un resumen de 1-2 minutos que cubra quién sos profesionalmente, tu formación o experiencia más relevante para el puesto, y por qué te interesa esa búsqueda en particular. Practicalo en voz alta antes, pero sin que suene a discurso memorizado.
2. "¿Por qué te interesa este puesto / esta empresa?"
Acá se nota rápido quién investigó antes de la entrevista y quién no. Metete unos minutos en la web de la empresa, sus redes sociales y la descripción completa del aviso, y conectá algo concreto de eso con tu propio interés o tus habilidades. Evitá respuestas genéricas como "porque necesito trabajar" (aunque sea real, no es lo que buscan escuchar).
3. "¿Cuáles son tus fortalezas y debilidades?"
Para las fortalezas, elegí 2 o 3 que sean relevantes para el puesto y respaldalas con un ejemplo breve, no solo la palabra suelta. Para las debilidades, la clave es la honestidad sin autosabotearte: nombrá algo real en lo que estés trabajando para mejorar, y contá qué estás haciendo al respecto. Evitá el clásico "soy demasiado perfeccionista" como si fuera una fortaleza disfrazada; los entrevistadores lo escuchan seguido y no suele sumar.
4. "¿Por qué dejaste (o querés dejar) tu trabajo anterior?"
Mantené la respuesta en positivo, incluso si la salida no fue en los mejores términos. Hablá de lo que buscás hacia adelante (crecimiento, nuevos desafíos, un cambio de rubro) en lugar de quejarte del jefe o la empresa anterior. Criticar abiertamente un trabajo pasado genera dudas sobre cómo hablarías de esta empresa en el futuro.
5. "¿Dónde te ves en 3 o 5 años?"
No necesitás tener un plan cerrado. La idea es mostrar que tenés dirección y que te interesa crecer, sin sonar ni demasiado ambicioso para el puesto ni completamente desorientado. Algo como "me gustaría consolidarme en el área y asumir más responsabilidades a medida que gane experiencia" funciona bien en la mayoría de los casos.
6. "¿Tenés pretensión salarial?"
Investigá antes cuál es el rango habitual para ese puesto y esa industria en Argentina (hay guías salariales públicas y también podés fijarte en avisos similares). Si te preguntan directamente, es mejor dar un rango en lugar de un número fijo, y aclarar que estás abierto a conversarlo según el resto de las condiciones (beneficios, modalidad, horarios).
7. "¿Tenés alguna pregunta para nosotros?"
Casi siempre es la última pregunta, y decir "no, ninguna" es una oportunidad perdida. Preguntar muestra interés genuino. Algunas opciones que funcionan bien:
- "¿Cómo es un día típico en este puesto?"
- "¿Cómo se mide el éxito en este rol durante los primeros meses?"
- "¿Cómo es el equipo con el que trabajaría?"
- "¿Cuáles son los próximos pasos del proceso de selección?"
Consejos generales para el día de la entrevista
- Llegá con tiempo: si es presencial, calculá el traslado con margen; si es virtual, probá cámara y micrófono 10 minutos antes.
- Investigá la empresa: qué hace, quiénes son sus clientes, noticias recientes si las hay.
- Vestite acorde a la cultura de la empresa: no hace falta traje si es una startup con onda relajada, pero sí una imagen prolija.
- Llevá (o tené a mano) tu CV actualizado y anotá vos también algunas preguntas para el entrevistador.
- Hacé seguimiento: un mensaje corto agradeciendo la entrevista, incluso por mail, deja una buena impresión y te mantiene presente en el proceso.
Ninguna entrevista sale perfecta, y está bien. Lo que más pesa es llegar preparado, ser honesto en tus respuestas y mostrar interés real por el puesto y la empresa.